miércoles, 12 de junio de 2013

El Gran Gatsby

Lo cierto es que la película me dejó tan sorprendido, que no sé por donde empezar... Si empezar por los excesos de Baz Luhrmann en su provocación reafirmando su ego (toque personal que ya habíamos comprobado en otras de sus producciones), empezar por los posibles remordimientos que puedan aparecer en la tumba de Scott Fitzgerald (a pesar de no haber leído el libro, lo dejo pendiente) o por la cara de panoli que se me quedó en el cine. El Gran Gatsby es una de las obras más espectaculares del año, cargada de desenfreno hacia ningún sitio que deslumbrará a muchos que no busquen más que las fiestas de años dorados y adorados, pero que destrozará mentes de espectadores que esperaban una sustancia jugosa y no se encuentran más que levadura para hinchar un pastel grandilocuente pero vacío.


Triste pero cierto, amigos, es la manera de reunir a un reparto grandioso y efectivo para montar el gran engaño, el mismísimo Jay Gatsby estaría orgulloso de tal barbaridad. Doy  gracias a que la novela sea una de las grandes obras norteamericanas y casi un siglo después sea capaz de pararle los pies a Baz Luhrmann en esta extravagante película que en momentos llega a parecer un videoclip musical sin mucho sentido. Gracias a una grandísima historia, tras los textos de Fitzgerald, todo parece entrar en ciertos raíles aunque puede llegar a ser demasiado tarde, como para solucionarlo sin un resultado frívolo como el que aparece.


Otro punto bastante importante se lo lleva la banda sonora. El Hip-Hop y el Pop actual no queda tan bien cuando tratas con la época de gloria del Jazz o el Blues. No creo que haya tanto sitio para esta música, sin provocar reacciones de rechazo. No es más que otra muestra de sus excesos. Junto a unas imágenes coloridas y alegres de fiestas de ensueño que nunca viviremos, creará admiración y una agradable sorpresa para muchos, pero no funciona en mi opinión.

Después de un desahogo por la desilusión, me da que pensar en DiCaprio. Espero que dentro de 50 años se lleve el Oscar honorífico, al menos podrá tener uno durante un tiempo, porque creo que no se lo darán por haber sido 'la cara bonita', a pesar de papeles sorprendentes como este (aunque no sea su mejor aportación al cine). Aunque la película no esté a la altura, el reparto se comporta, y el señor Leonardo muestra la realidad de su personaje, mientras Carey Mulligan abraza la fragilidad, haciendo más llevadero un metraje demasiado prolongado.


Un eterno chiste, que no he llegado a pillar. Analizando la película, y no su trama, se queda en una sobrecarga inútil y ostentosa, frenética y colorida, aunque sorprendentemente aburrida. Si lo que nos llama es la historia, el auténtico trabajo se hizo hace muchos años, lo de este conocido director no ha sido más que la utilización de una obra maestra para su uso y disfrute con dudosos fines y resultados. Por mi parte, ni queriendo dejarme llevar por sus engaños y sus retórica posadez, conseguí formar parte de este circo.

VALORACIÓN: 5
Filmaffinity: 6.4


- Carlos DL -


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