viernes, 7 de junio de 2013

El Gran Lebowski (IMPRESCINDIBLE)

IN DUDE WE TRUST

No quiero engañar a nadie, paso de hipocresías nihilistas y de falsedades entorno a este personaje. Aunque me duela como a nadie decirlo, el NOTA no siempre me ha caído tan bien como me cae ahora. Y creo que no soy el único en decir esto.

Si bien hoy en día es una de mis películas favoritas, antes no era así. Es más, la primera vez que la vi, en una mezcla de risas falsas y confusión, me quedé perplejo de cómo esta película podía gustar tantísimo a la gente, de cómo un pasota con en una película casi sin sentido liaba el jaleo del siglo porque un matón se meaba en su alfombra. ¿A qué viene esta película? No lo se, pero la espinita se me clavó y me hizo dar una oportunidad más. Pero no fue una, ni dos, ni tres... He perdido la cuenta de las veces que la he visto y he llorado de la risa con ella.


Puede que un primer visionado sea algo extraño, pero dale otra oportunidad sin dudarlo.
¿Qué me hizo darle otra oportunidad? Puede que fuera su tono tranquilo pero delirante por sus contrastes, su surrealismo, su humor negro, su guión retorcido o la ropa de andar por casa de Jeff Bridges (él mismo vistió a su personaje). Es decir, no estoy demasiado seguro qué fue el detonante para volver a verla, pero me alegro de hacerlo hecho.

Y ¿Por qué de no convencerme demasiado pasó a ser de mis favoritas? Puede que fuera por todos los detalles que vas descubriendo cada vez que vuelves a verla, porque los hermanos Coen firman uno de sus mejores trabajos, porque Jeff Bridges, John Goodman y Steve Buscemi son un trio descojonante, por una espectacular Julianne Moore, por los Creedence, el Hotel California de los Gipsy Kings, Man in me de Bob Dylan, Oye Como Va de Santana o Elvis Costello, por cada una de las situaciones absurdas que se cruzan durante la trama, por los nihilistas o el Lebowski millonario, por Sadam o Jackie Treehorn, por el hurón o por la alfombra, por las cenizas, por los bolos, por las notas de Donnie y su coche, porque cada vez que la he visto estaba rodeado de buenos amigos disfrutando de las mismas tonterías que yo... En resumen, hay tantas minucias que podría seguir escribiendo un buen rato, pero todas se unen para dar lugar al principal motivo: porque ÉL es uno de los personajes más míticos de la historia del cine y se ha ganado el puesto a pulso. Si esta película es aún más grande es por Jeff Lebowski, el tío más vago del siglo pasado y de épocas venideras, el tío capaz de ir al fin del mundo por su alfombra. Simplemente, fantástico.




Todo esto espero que os sirva de recomendación a los que no la hayáis visto, ánimos para los que les cueste darle una nueva oportunidad y ganas de volver a reír para los que  se mean de la risa cada vez que le dan al play y los títulos de EL GRAN LEBOWSKI aparecen en pantalla. 

¡Aquí va una gran escena de la película! ¡Me encanta!



¡Y por los purillos!
- Carlos DL -

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