lunes, 14 de octubre de 2013

GRAVITY

En mi temprana afición por ver clásicos del cine, apareció un título que me llamó la atención; '2001: Una Odisea en el Espacio'. Tendría unos 15 años y para mí Kubrick no era más que aquel que firmó la famosa 'La Naranja Mecánica', pero con esa película fue diferente a todas las que había visto. No pretendo sorprender a nadie diciendo que la entendí, en vez de eso diré mejor que no comprendí nada de lo que pasaba en ella, pero me cautivó. '2001' fue, y sigue siendo, una experiencia cinematográfica como ninguna otra para aquel pequeño cinéfilo que aún está creciendo en mí. Desde bien pequeño me ha gustado fascinarme con las estrellas, el espacio y los secretos alberga, lo ínfimos que somos y lo solos que estamos en el universo, o no. Kubrick supo aunar todos mis pensamientos y plasmarlos, además de crear nuevas dudas. Eso me pareció cine, esa película me aficionó al cine.



Gravity consiguió aficionarme a cada uno de sus trailers por el sensacional recuerdo a la citada obra maestra -supongo que al igual que a muchos otros- y no he tardado demasiado en sentarme en una sala a disfrutar de algo así. Desde el plano extralargo que abre la película aturdiéndonos hasta los últimos minutos sentí una sensación que me hizo recordar lo que es disrfutar en una butaca de algo que está fuera de la pantalla. La técnica de Cuarón con las cámaras convierten la película en la mejor experiencia en tres dimensiones que he podido ver -algo sin demasiado mérito sabiendo del resto de competidoras-, pero no sólo eso, el sonido consigue aumentar tu elevación de la butaca a nuevos niveles mientras que los movimientos de las cámaras estudiados a la perfección crean una coreografía anti-gravedad que proporciona una sensación gratificante en toda la sala.


Seguramente no sea un punto de inflexión para el cine moderno, como se ha expuesto en más de una ocasión, pero no podemos negar su poderío en una sala de cine y la necesidad de quitarnos el sombrero ante la utilización de una técnica creada recientemente por la innovación y explotada por la industria como un pésimo reclamo de poca calidad en superproducciones. Aquí la nueva dimensión aportada es un útil para el fin de la película, en vez de convertirse en un suplemento estrafalario como lo es habitualmente. Lo anterior nos hace lamentarnos de un guión endeble que decae con facilidad y se pierde en tramas lejanas que no deberían ser necesarias en el personaje de la insípida -a ratos en esta ocasión- Sandra Bullock. No se le podía pedir mucho más a una película espacial en la que la infinita soledad crea la sensación de agonía, pero no es excusa para que la trama pierda interés y sólo te interesen las escenas en las que la agonía envuelve la sala al completo y eres tú el que está dentro de una escafandra con gravedad nula.



Seguramente Kubrick acabaría complacido por el resultado nacido de las últimas tecnologías utilizadas con destreza y mimos, pero aún podría mirar por encima del hombro, a sabiendas que los dos filmes siguen caminos diferentes. Gravity acaba siendo una experiencia cinematográfica muy aconsejable, pero que perderá todo su encanto cuando tengas que verla en casa, no podrás disfrutarla como en el cine y su argumento externo hará que pierda la gracia de la infinita soledad espacial.


VALORACIÓN: 8
Filmaffinity: 7.8



-Carlos DL-
Aquí os dejo un poster alternativo que me encantó, puro fan-art:


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