martes, 18 de febrero de 2014

HER

Spike Jonze es uno de esos  artistas a los que no se les resiste nada. Ningún ámbito del mundo del celuloide esconde misterios para él y quiere abordarlos todos con un toque diferente e innovador. Capaz de hacernos creer que otros estilos de hacer las cosas son posibles -y necesarios- crea y apoya películas abiertas a la experimentación y la sorpresa, creando nuevos conceptos narrativos que suelen dar como resultado obras que, aunque puedan parecer pretenciosas, surgen de la experiencia consciente de la realidad actual. Así ha creado y dirigido obras como 'Adaptation', 'Being John Malkovich' o 'Where The Wild Things Are', además de producir 'The Fall' -entre otras-, en las que su estilo queda impreso de manera totalmente ilusoria para hablarnos desde la intimidad sobre sus personajes como pocos podrían habernos hablado de ellos.


Con estas fantásticas premisas llegamos a su última -pero no menos sorprendente- obra. 'HER' es una película sobre el presente y sus posibilidades, aunque ambientada en el futuro y sus errores o aciertos. Me explico; el salto temporal no plantea un futuro demasiado alejado de nuestros conocimientos actuales, ni en el que los coches vuelen, simplemente aumenta un paso en la evolución hacia el nuevo ser racional, el creado por el primer ser racional sobre la tierra. La eterna pesadilla de la auto-conciencia de seres creados por los hombres -como había aparecido ya en tantas otras películas- desaparece y se convierte en un dulce sueño en el que los Sistemas Operativos son capaces de experimentar una evolución y desarrollarse con infinitas posibilidades. Curiosa premisa que avanza como una comedia en la que el drama subyace entre paréntesis cada vez más grandes. Metáfora sobre nuestro crecimiento y nuestro desarrollo actual, nuestra comunicación o incomunicación, sobre lo que nos permite aprende y sentir y, sobre todo, una obra que pone en el punto de mira a los sentimientos. Habla de cómo se forjan, de cómo evolucionan, de cómo se desmoronan y de cómo los guardamos en nuestra memoria.

 
Porque, ¿cómo se crean los sentimientos?; ¿qué si no son más que un reflejo de las experiencias que vivimos en nuestra mente? Por lo tanto, si un Sistema Operativo logra tener mente, desarrollando su conocimiento más allá de la programación, y esta evoluciona junto a las experiencias que logra disfrutar acompañando a aquella persona que lo "posee", ¿un Sistema Operativo será capaz de sentir y demostrar sus sentimientos? Si es así, ¿una persona será capaz de entenderlos y corresponder esos sentimientos? Es fantástico el abanico de posibilidades que se plantean, además de lo terrorífico que parece el momento en el que las relaciones con otras personas, el contacto con ellas, queda relegado a un segundo plano... Terrorífico por el hecho de que esto puede ser lo más real de la película, en un mundo actual en el que la tecnología está presente a todas horas.

Es maravilloso cómo consigue hacernos disfrutar de todas estas ideas y acompañarlo con una imagen y un sonido de grandísima calidad para que la película no decaiga en lo convencional. La música es alegre y profunda, lo que hace que la expresión de cada plano sea más intensa aunque estos puedan parecer de menor importancia siendo las conversaciones producto de un gran trabajo. La interpretación de Joaquin Phoenix es soberbia, sin más, un actor que cada día se gusta más y nos gusta más. Amy Adams es más natural que en la película que en su otra "gran película" actual 'La Gran Estafa Americana' (reseña AQUI). Pero si hay algo que destacar es la presencia continua de Scarlett Johansonn sin aparecer en una sola escena de manera física. Su voz está en todas partes y consigue llegarnos más allá de lo que las imágenes puedan transmitir. ¡Qué voz! ¡Qué interpretaciones!

 

Es la lírica en la ciencia ficción actual, un poema sobre nosotros y un ensayo sobre nuestras posibilidades, a la vez que una encantadora mezcla de diferentes estilos que enamora a cualquiera. Una apuesta segura que nos hace partícipes de su viaje entorno a los sentimientos y nos anima tanto a disfrutar de muchas cosas como a pensar en muchas otras. Cada uno pueda extraer mil y un matiz diferente. Yo me quedaré con esa agradable sensación final, y la necesidad de más películas como ésta.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...